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CASA MAR AZUL

La  arquitectura cambia en forma constante, se adapta a la época y entorno; se transforma dando sobradas muestras de practicidad. Y uno de los mejores ejemplos son las casas de hormigón armado que en los últimos tiempos dejó plasmado su inconfundible sello. Estas viviendas de líneas simples parecen responder a pocas pero concretas premisas que dan forma a inmuebles estéticamente únicos.
Estas viviendas, que tuvieron su gen en la exitosa Casa Mar Azul, en un balneario de la costa bonaerense, se desarrollaron en un entorno boscoso marítimo donde reinan los médanos y las coníferas. Parecen nacer en medio de un frondoso bosque y cuya construcción de hormigón armado con encofrado de tablas de madera se caracteriza por la armónica convivencia con el entorno natural.
Una de las características de este tipo de propiedades de hormigón a la vista, de líneas simples y rectas enriquecidas por el ingreso de la luz y que con el tiempo se multiplicaron a lo largo de distintos escenarios de la costa bonaerense, busca aprovechar la sombra del bosque para evitar que la temperatura afecte los interiores durante la época veraniega.
La utilización del hormigón armado como único material constructivo facilita la ejecución de la obra. Este es un material noble con un buen envejecimiento e ideal para casas de veraneo o de fin de semana, donde no se requiere de grandes sistemas de climatización. Trabajar con un solo material simplifica la construcción y acorta el tiempo de obra.
Una de las contras de este material es la falta de aislante térmico, por eso las casas que se realizan con el fin de ser residencias permanentes suelen demandar paredes dobles. El precio de este tipo de viviendas no difiere mucho del valor de una casa convencional, y los tiempos de construcción se reducen significativamente.
Aprovechando la pendiente del terreno, la vivienda está implantada de manera tal que modifica el perfil del médano y no interrumpe las vistas desde los lotes linderos al magnífico paisaje circundante, ya que en un corto plazo desde el entorno inmediato sólo se apreciará un suelo (en realidad el techo de la casa) cubierto del follaje seco de los pinos que se renueva permanentemente.
Como la construcción está ubicada paralela al lado más corto del lote y la pendiente del médano es oblicua respecto de las ortogonales del mismo, la casa se presenta semi-enterrada en uno de sus ángulos y con sus cimientos expuestos en el opuesto.
El diseño se basó en tres premisas: provocar un muy bajo impacto en el paisaje, ajustarse a un presupuesto limitado y que el mantenimiento posterior de la obra fuera casi nulo.

A partir de allí, la casa fue resuelta como un rotundo prisma, exento, de altura mínima, definido por una envolvente de hormigón a la vista, de textura y color en armonía con el bosque, y grandes paños de vidrio que permitan una total integración con el paisaje y que a la vez lo reflejen.
Resolución espacial

Un simple volumen que se resuelve en dos sectores bien definidos, uno que aloja las funciones principales con paños totalmente vidriados, rodeado de una amplia terraza de madera pensada para desarrollar las actividades de reunión en total integración con el bosque, como si se tratara de un mirador, y el otro sector está protegido, con aberturas más controladas, destinadas a los dormitorios, el baño y un lugar para cocinar.

La fachada NO, totalmente vidriada como un balcón, permite vistas lejanas pero a la vez parcialmente protegida de las miradas desde la calle por unos tabiques que varían su posición y cantidad según los ambientes que protegen.

La fachada SO se encuentra parcialmente hundida en la arena con una abertura que la recorre de extremo a extremo y cuya altura va acompañando la pendiente del médano.
La fachada vidriada, a su vez refleja el paisaje cuando la casa se observa desde afuera, creando y resaltando árboles y tabiques como elementos verticales de mucho protagonismo. Estos le restan protagonismo al prisma puro de fuerte presencia horizontal y ofrecen, a medida que el observador se desplaza, vistas siempre cambiantes de la casa y el paisaje que la cobija.
La casa no cuenta con un acceso propiamente dicho ya que se puede ingresar a la zona vidriada a través de puertas corredizas ubicadas en dos de sus fachadas. Si bien el ingreso por la zona más pública ha de ser sin duda el de uso habitual, también se puede entrar a esta construcción flexible en su uso, por cualquiera de los otros ambientes.
Dos puertas corredizas de chapa permiten cerrar de manera segura, cuando se requiere, el espacio de estar, separándolo del resto de los ambientes.
Las funciones complementarias (baño auxiliar, depósito y tanque de agua) se reunieron en un prisma vertical de madera escondido entre los árboles.
Los muebles de hormigón que definen los dormitorios se separan 70 centímetros de la fachada vidriada a través de dos paños fijos que pueden ser removidos o reemplazados por puertas en el caso que se cambie el destino de los ambientes. Con este recurso en cualquier lugar de la casa se puede recomponer la totalidad de la fachada y cada ambiente se agranda visualmente porque se prolonga en el contiguo.
Las actividades exteriores no pretenden estar determinadas por razones funcionales, sino que es la propia topografía la que va definiendo el lugar para dejar el automóvil, para ubicar la parrilla o para determinar la posición de la plataforma para tomar sol y refrescarse.

Se ha decidido también no ajardinar el lote para mantener la calidad del paisaje natural que además presenta la ventaja de no necesitar más mantenimiento que el retiro de los pinos que se van secando.
Iluminación
Como refuerzo de la iluminación proveniente de los paños vidriados del perímetro se pensó en incorporar una entrada de luz sobre el mueble de hormigón que contiene la salamandra y el leñero.
Con ese objetivo fue proyectada una caladura que produce tanto en los tabiques que cierran el estar como en el suelo, efectos lumínicos que van variando con el transcurrir del día.
Lo mismo sucede con las sombras cambiantes que van arrojando los múltiples tabiques de la fachada principal.
El control de la luz y las visuales desde el exterior se resolvió con cortinas black out.
Estructura

La planta de la está cubierta por una losa de hormigón armado a la vista.

Del lado de la fachada principal, la losa apoya en los múltiples tabiques; en la fachada opuesta el apoyo se resuelve como voladizo ya que los tres tabiques portantes se desplazan de la línea de la fachada para dar lugar a una abertura que recorre toda la extensión de la misma.
Materiales

El uso habitual de la casa en épocas templadas o cálidas y el microclima reinante en el bosque marítimo (mucha sombra, escaso viento), hizo viable la solución constructiva, de bajo costo y rápida ejecución, de una envolvente de hormigón a la vista sin complementos que mejoren la aislación térmica e hidrófuga.

Para esto se utilizó un hormigón con el agregado de un plastificante para poder trabajar con escasa cantidad de agua de manera de conseguir una mezcla que al fraguar resulte de mucha compacidad.
Gracias a este procedimiento la cubierta se resolvió sin contrapiso de pendiente ni membrana hidrófuga; simplemente la losa se realizó con la suficiente pendiente como para permitir el libre escurrimiento del agua de lluvia hacia sus cuatro lados.
La calidad expresiva del hormigón visto y sus propiedades de resistencia e impermeabilidad, hacen innecesario cualquier tipo de acabado superficial. Se logró así, mantener un bajo costo de ejecución en las terminaciones y un mantenimiento futuro innecesario ya que los paramentos, tanto exteriores como interiores, del hormigón visto, sólo requirieron como acabado un lijado a mano para remover las adherencias propias de la ejecución.
Por otro lado el color y la textura del hormigón armado realizado con encofrado de tablas de madera resulta de una presencia contundente y discreta a la vez, permitiendo que la obra se exprese en armonía con el bosque.
Los tabiques interiores son de ladrillos huecos revocados y pintados con látex blanco, el piso es de paños de alisado de cemento divididos por planchuelas de aluminio. El encuentro entre muros y el suelo se resolvió con un perfil rehundido de aluminio a manera de zócalo. Las aberturas son de aluminio anodizado color bronce oscuro. Los muebles especialmente diseñados para esta vivienda fueron realizados recuperando madera de pino canadiense, proveniente de cajones de embalaje de motores.
Instalaciones
El sistema de calefacción, dado que no existe gas natural en la zona, se resolvió instalando una salamandra de importante poder calórico para acondicionar el lugar de reunión, el primer dormitorio y el pasillo. El dormitorio principal y los baños se calefaccionan con placas eléctricas.

Mobiliario
Los muebles especialmente diseñados para esta vivienda fueron realizados con madera de pino canadiense recuperado, proveniente de cajones de embalaje de motores.

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